La oposición

Predicado el 26 Ene 2014, Predicador: Juan Carlos Ruíz

Marcos 2: 1-17

2 Pasados algunos días, volvió a entrar en Cafarnaúm, y se oyó que estaba en casa.

2 Y se reunieron muchos, de modo que ya no había sitio ni aun frente a la puerta; y Él les hablaba la palabra.

3 Y vienen, y entre cuatro le traen un paralítico,

4 pero al no poder entrarlo por causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde Él estaba, y luego de hacer una abertura, bajaron el catre° donde yacía el paralítico.

5 Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

6 Pero allí sentados habían algunos de los escribas, y cavilaban° en sus corazones:

7 ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice, ¿quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?

8 Al instante, percibiendo Jesús en su espíritu que cavilaban de este modo, les dice: ¿Por qué caviláis estas cosas en vuestros corazones?

9 ¿Qué es más fácil? ¿Decir al paralítico: Tus pecado te son perdonados, o decir: Levántate, toma tu catre y anda?

10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice al paralítico):

11 A ti te digo: ¡Levántate, alza tu catre y vete a tu casa!

12 Y fue levantado, e inmediatamente alzó el catre y salió delante de todos, de manera que todos estaban asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: ¡Jamás vimos algo° así!

Leví, el publicano

13 Y salió nuevamente junto al mar, y toda la multitud acudía a Él, y les enseñaba.

14 Y pasando, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el lugar de los tributos, y le dice: ¡Sígueme! Y levantándose, lo siguió.

15 Y sucedió que estando reclinado° a la mesa en su° casa (muchos publicanos y pecadores estaban reclinados a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían),

16 los escribas de los fariseos,° viendo que comía° con los pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: ¿Con publicanos y pecadores come?°

17 Al oírlo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No vine a llamar a justos, sino a pecadores.

La Biblia Textual