La oración de Jesús en Getsemaní

Predicado el 09 Abr 2017, Predicador: Daniel Pujol

Mateo 26:30-49 – Biblia de las Americas

Jesús anuncia la negación de Pedro

30. Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos.

31. Entonces Jesús les dijo: Esta noche todos vosotros os apartaréis por causa de mí, pues escrito está: “HERIRE AL PASTOR, Y LAS OVEJAS DEL REBAÑO SE DISPERSARAN.”

32. Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

33. Entonces Pedro, respondiendo, le dijo: Aunque todos se aparten por causa de ti, yo nunca me apartaré.

34. Jesús le dijo: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

35. Pedro le dijo: Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré. Todos los discípulos dijeron también lo mismo.

Jesús ora en Getsemaní

36. Entonces Jesús llegó con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy allá y oro.

37. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.

38. Entonces les dijo: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.

39. Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras .

40. Vino entonces a los discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Conque no pudisteis velar una hora conmigo?

41. Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

42. Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si ésta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

43. Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño.

44. Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, diciendo otra vez las mismas palabras.

45. Entonces vino a los discípulos y les dijo: ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

46. ¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad, está cerca el que me entrega.

Arresto de Jesús

47. Mientras todavía estaba El hablando, he aquí, Judas, uno de los doce, llegó acompañado de una gran multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

48. Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; prendedle.

49. Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabí! Y le besó.